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Manolita Piña de Rubíes i Berenguer nació en Barcelona, el 28 de febrero de 1883, en el seno de una familia española acomodada. Su formación abarcó tanto la música como las artes plásticas, dedicándose desde joven al estudio del piano, la pintura y el grabado. En 1901 conoció a Joaquín Torres García (1874-1949), quien concurría a su hogar para impartir clases particulares de dibujo a su hermana Carolina. Poco tiempo después, Manolita comenzó también a asistir a esas lecciones, iniciando así su formación junto al artista. En 1909 contrajo matrimonio con Torres García. Juntos tuvieron cuatro hijos: Olimpia, Augusto, Ifigenia y Horacio.
A partir de 1913 participó en la Escuela de Decoración de Sarrià, fundada por Torres García en Barcelona. En ese contexto, algunos de sus grabados fueron reproducidos en dos de las publicaciones editadas por la escuela.
La familia residió en distintas ciudades europeas, entre ellas Barcelona, Livorno, Villefranche-sur-Mer y París, y también durante un tiempo en Nueva York, hasta establecerse definitivamente en Montevideo en 1934.
Ya radicada en Uruguay, Manolita colaboró activamente en el desarrollo del proyecto artístico y pedagógico impulsado por Torres García, vinculado a la Asociación de Arte Constructivo y el Taller Torres García.
En 1951 conformó el grupo MAOTIMA, integrado por Otilia Villagrán, María Angélica Senatore, su hija Ifigenia Torres Piña y la propia Manolita. El nombre del colectivo surgía de las primeras sílabas de los nombres de sus integrantes y estuvo dedicado a la realización de tapices constructivos bordados, una práctica que ella había comenzado a desarrollar varios años antes.
Tras el fallecimiento de Torres García, en 1949, asumió la tarea de preservar y proyectar su legado. Con ese propósito impulsó la creación de un museo dedicado a conservar y difundir la obra y el pensamiento del maestro. Este proyecto se materializó gradualmente a través de distintas etapas, iniciadas con la inauguración del Museo Torres García el 28 de julio de 1955. Debido a diversas circunstancias, el museo debió trasladarse y reinaugurarse en varias oportunidades. Tras la creación de la Fundación Joaquín Torres García, presidida por Manolita, el museo reabrió sus puertas en 1990 y se trasladó al año siguiente a su sede actual, institución a la que ella donó el archivo y un importante conjunto de obras pictóricas del artista.
Falleció el 11 de junio de 1994, a los 111 años, en su casa de Punta Gorda.
En las últimas décadas, la figura y la producción artística de Manolita Piña han sido objeto de un creciente proceso de revalorización. En 1999 el Cabildo de Montevideo le dedicó la muestra "Homenaje a Manolita Piña de Torres García: algunos de sus trabajos, documentos, los saludos testimoniales". Al año siguiente, el Centre Cultural de la Fundació Caixa Terrassa, en Cataluña, presentó la exposición "Homenatge a Manolita Piña de Torres García". En 2011, la Galería Animal de Santiago de Chile exhibió la muestra "Joaquín Torres García y Manolita Piña, en la Colección de Emilio Ellena", que reunió dibujos del maestro constructivista y pinturas de la artista.
En 2024, uno de sus tapices más significativos fue exhibido en el Museo Juan Manuel Blanes como parte de la exposición "Ellas. Mujeres de la Escuela del Sur". Dos años más tarde, la misma obra fue presentada en la exposición "Relatos en proceso" del MNAV, constituyendo la primera exhibición de una obra de Manolita Piña en el museo.