Museo Nacional de Artes Visuales
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Mujeres en arte (3 X 97)


Mujeres en arte (3 X 97)

Desde el miércoles 9 de marzo al domingo 3 de abril de 2011

Sobre la elección del 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer existen diversas versiones. El origen del 8 de marzo no es único; incluye muchos momentos y muchos lugares por las mismas demandas. Todas se apoyan en los movimientos que protagonizan las mujeres obreras y sufragistas en las primeras décadas del siglo XX. A modo de ejemplo, tomemos un hecho concreto: en 1911 mueren más de 140 obreras textiles en una fábrica de Nueva York. La demanda era: mejores condiciones de trabajo y percibir el mismo salario que los hombres. Al decretar el Día Internacional de la Mujer, la Asamblea General de la ONU quiso rendir tributo a una lucha concentrada en ese hecho histórico y en muchos otros, poniendo en evidencia el déficit mundial en relación a la equidad de géneros.

La muestra


Se ha privilegiado un pequeño grupo de obras de artistas mujeres pertenecientes a la colección del Museo. Resulta significativo que de una totalidad de ochocientos artistas se haya podido registrar un total de noventa y siete nombres de creadoras, un escaso diez por ciento de un cálculo generoso. La gran mayoría de las obras han ingresado por donación más que por compra o adquisición. El aspecto puede interpretarse como reflejo de que la producción artística hecha por mujeres fue considerada durante años, casi una cualidad de excepción en nuestro medio. ¿Es que no ha habido grandes mujeres artistas?

Hemos elegido solo tres de ese número de creadoras existentes en el acervo, con la idea de promover un breve diálogo que indique diferentes momentos de inserción de la mujer en el escenario artístico nacional.

En primer lugar, Petrona Viera, de la cual el museo posee la mayor parte de su colección: unas mil obras entre dibujos, óleos y grabados entrados en carácter de donación durante la década del sesenta. El autorretrato expuesto como única obra, refiere a la estética de los veinte, en el que, con acentuada modernidad, juegan estructuras de planos de fondo, a los que se superpone su figura de mirada penetrante y en plena afirmación de su oficio de artista: la gran paleta como declaración indiscutible.

Un grupo de grabados en madera, pertenecientes a la serie de las "Novias revolucionarias" de Leonilda González -nada menos que realizadas durante 1968- en las que tanto la técnica como los motivos iconográficos se concentran en claros signos de denuncia social -cargados de ironía y sarcasmo- e insisten en mostrar con visión crítica la condición de la mujer. La obra de Leonilda pone el acento en los emergentes feministas de la década del sesenta que interactúan con otras denuncias sociales en el escenario artístico (y político) nacional. La artista elige la xilografía, que como procedimiento técnico exalta el contraste, la agudeza de impacto visual, aumentando una suerte de reflexión y confrontación ideológica. Sus mujeres son agentes de resistencia: las novias se niegan con pancartas, otras consideran el matrimonio como una muerte. Es frecuente su manera de apelar a juegos pareados de contrastes blanco-negros, vida-muerte, esclavitud-libertad, a través de los que trata de destruir algunas mitologías doméstico-convencionales.

Los retratos de Hilda López son realizados en los difíciles años de fines de los setenta (hacia 1977) y restablecen su presencia en el ambiente artístico incluyendo un nuevo lenguaje creativo que acentúa vertientes de tipo testimonial y figurativo, con intervención del color. Los modelos elegidos asumen un significado emblemático del mundo intelectual del país. Muchos son retratos de artistas -entre ellos el suyo propio-, denotan una fuerte síntesis expresiva y una intransferible libertad de punto de vista. Entre trágicos, explosivos, fantasmáticos, dejan emerger procesos interiores: solo figuras en espacios vacíos.

Sus retratos registran varias correspondencias y complicidades. Como artista, retrata a otras artistas cercanas a su mundo afectivo, las que también pertenecen a su misma generación (Linda Cohen y Eva Olivetti nacieron en 1924), también exponen juntas (por ejemplo en el Museo de Arte Americano, Maldonado, 1992).

Mujeres en arte no significa un arte de mujeres. En todo caso refiere a un difícil tránsito hacia libertades de expresión y de inserción en la trama de los medios culturales. Vaya nuestro homenaje a los noventa y siete nombres femeninos que contiene el acervo del museo, del que solamente hemos seleccionado tres ejemplos a modo de breve diálogo entre propuestas formales, vitales.

María Eugenia Grau
Área Educativa del MNAV


Selección de obra: Enrique Aguerre y María Eugenia Grau
Conservación: Eduardo Muñiz
Gráfica: Álvaro Cabrera y Nelson Pino


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